lunes, 11 de junio de 2012

R2D2 o "Leones para Corderos"

R2D2

Hace meses que no escribo nada en el blog, ha pasado ya un año desde mi infortunio ciclista, y pronto perderé la cuenta de lo que llevo sin subirme a una bicicleta. La verdad es que algunas veces tengo ganas de escribir cosas de éstas, como ganas de montar en bicicleta, pero se me disipan esas ganas con tanta velocidad como vienen, las unas, y las otras.

Sigo todavía agitado por esta experiencia de haberme bajado de la "burra" de forma tan repentina y drástica, en uno de los mejores momentos, cuando estaba disfrutando y cuando además había formado una grupeta de amigos y aventuras con quien realmente me sentía a gusto, y con quienes disfrutaba de unos rutones siempre soñados y pocas veces conseguidos, pero así son las cosas en la vida, de ida y vuelta. Al menos esos compañeros seguirán ahí, ellos siguen teniendo la ocasión de acudir a la Pedals de Foc, a la Tracks del Diable, la Transcantábrica o cualquiera de las cienes de rutas mountainbikeras y serranas que hay por la geografía española y madrileña, y al menos me lo han podido o me lo podrán contar, Yo disfrutaré imaginándome a su lado mientras suben o bajan tal y cual senda o camino serrano, y aún esas 14 horas sobre el sillín... mi imaginación acerca de esos mágicos momentos no se ha visto truncada por esta dichosa lesión. Espero volver algún día a disfrutar de ello, aunque sea de forma más discreta y sosegada, como dice mi amigo Antonio, la bicicleta es el ejercicio que más me gusta.

Sin embargo lo que me impulsa a escribir hoy es otro sentimiento, un poco ajeno a la bicicleta, pero no ajeno a los que se suben a ella cada día. Hoy, el día siguiente a la intervención europea para salvarnos del abismo, la economía de este País, el rescate no rescate, o como lo quieran llamar (en inglés es "rescue" y punto, aunque en realidad tal polémica nos la pela), después de todo lo sucedido con el escándalo de Bankia, de como tan mal se ha gestionado y tratado el tema desde hace meses e incluso años, y de todo lo que anteriormente había ocurrido, con herencia o sin ella, que más nos da a los ciudadanos si somos los que siempre pagamos, y no los de la Roma aquella de hace 2000 años, sino los de hoy. Me siento un poco triste, siento que esto no tiene solución y que nos encaminamos hacia la nada, siento que NO hay capitanes de altura capaces de gestionar este País con inteligencia, con sentido común, con la sensatez necesaria para conducir a los ciudadanos hacia algún lugar.


¿Habeis visto el color que escogieron para el fondo...? parece premonitorio. Mi frustración, de largo recorrido como la de todos (ya son varios años de recesión), se enfangó definitivamente el día de las "once palabras de disculpa", ¿solo once palabras son las que merecemos los ciudadanos que pagamos religiosamente nuestros impuestos?, ¿solo once?, once, ¡no me jodas!, ¡que país!, si ni tan regio personaje fue capaz de estar a la altura de tan magno puesto, que vamos a esperar entonces que hagan otros: "pues eso, irse tan panchos a ver el partido de fútbol a Polonia...", y mientras el otro de León comiendo palomitas en su casa con la supermedalla del Consejo de Estado en el pecho... Tal es la mediocridad que nos gobierna en tantos aspectos, que así no veo como vamos a encontrar las soluciones que se necesitan para afrontar el futuro con garantías. Total, nunca pasa nada... Siempre nos quedará el fútbol, que será nuestro "opio para el pueblo"...

Juan Carlos: hay que dar la cara de la manera correcta, que para eso te hemos pagado desde hace años una educación de puta madre, que ya quisiera parra mi. Si cazas elefantes y te caes, te aguantas (como me ha pasado a mi con la bicicleta), pero a ti te pagan por dar el tipo, que a mi no. Definitivamente, no has estado a la altura en ninguna manera.
Mariano: has demostrado ser un tipo gris que no te mereces el trabajo que tienes, no te puedes ir al fútbol cuando la casa está en llamas y decir como Escarlata Ohara: "ya lo pensaré mañana", ¿a ver si es que sufres de doble personalidad?, no, ella lo hacía mejor, era original.
Jose Luis: estás completamente desparecido..., ¿te ha comido la lengua el gato?


El problema es que en mi vida diaria también veo que esa es la misma mediocridad que nos va a impedir salir de este momento trascendente ¡cuantos listos y aprovechados nos rodean!, me pregunto en esta tesitura que ¿de donde vamos a sacar 2 o 3 millones de puestos de trabajo para levantar el País...? El otro día la absurda señora que "detenta" el cargo de Secretaria de Estado de Investigación Desarrollo e Innovación va y dice que sobran investigadores en España... cuando toda la gente sensata ya empieza a entender por fin que la única solución a nuestros problemas SOLO podrá venir de una Sociedad plenamente comprometida con el Conocimiento y la Innovación, pero que es algo que aquí se ha admirado poco desde siempre (cuantas burlas se habrán hecho en los patios de colegio sobre ese friki listo de la clase...). Veremos ahora quien es capaz de vender ladrillos (de esto si sabemos, ehhh?), vendérselos a otras gentes del mundo mundial digo, porque está demostrado que en el resto del mundo no saben hacer ladrillos, buenos ladrillos digo, solo nosotros, que en eso somos los mejores y vamos a conseguir hacernos ricos (ah no, que esto ya fracasó, que no funciona, se me olvidaba, es que ya han pasado tres años desde que se hundió el negocio del pocero...).

Invito a cualquiera a que investigue de donde proceden los elementos de nuestras actuales bicicletas, esas que son tan tecnológicas que se parecen más a una nave espacial que a la bicicleta con la que aprendimos a pedalear hace 30 años, todas esas bicicletas y sus componentes se diseñan y fabrican en Taiwan o en China, ya no son de Eibar o Vitoria como las G.A.C. o las B.H. de nuestra infancia, ¡ni si quiera las Trek son ya "made in USA"!.


"Leones para Corderos"

Yo soy poco o nada patriota, eso de la Patria pienso que es un invento decimonónico de las élites dirigentes de antaño, que tenía el único objetivo encandilar al populacho para la Batalla, y que los soldados de aquellas Levas fueran a las Guerra con la alegría con la que iban franceses y alemanes en los días iniciales de la Primera Guerra Mundial, sin saber que les esperaban cuatro años de muerte, hambre, frío y sufrimiento en unas trincheras tan inútiles como miserables. Los aristócratas de aquellas guerras permanecían en los palacios de la retaguardia bebiendo champan y comiendo caviar, con los pies secos, la ropa limpia y la cama caliente. Ellos eran los corderos, y mientras, los leones eran despedazados por los cañones en la guerra. Las batallas de Verdun y El Somme no las ganó nadie a pesar de los millones de obuses y granadas caídos sobre esos campos, ni siquiera los escasos metros que avanzaron las trincheras justificaron la matanza, allí murieron más de medio millón de soldados para casi nada...

Habría que ver de nuevo "Sin novedad en el frente" de Lewis Milestone, una película en blanco y negro sobre aquella guerra y Oscar en 1930, o "Senderos de Gloria" de Stanley Kubrik, también en blanco y negro, pero de 1957, para acercarnos a esas batallas tan tremendas. Ambas películas retratan la guerra con tanta fuerza como para no querer ir a ella por ninguna razón "patriótica", cine recomendable 100%, como se lee en las críticas populares de los cinéfilos sobre ambas películas (12). "Sin novedad en el frente" cuenta las vivencias y avatares de un grupo de jóvenes soldados alemanes desde el inicio de la guerra, hasta su final en las trincheras, y como la contienda evoluciona desde el jolgorio hasta la indiferencia ("all quiet..."), pasando por el miedo y la miseria. En "Senderos de Gloria" se muestra el drama de un grupo de soldados franceses condenados al pelotón de fusilamiento, tras ser acusados de cobardía por la oficialidad (¡más de 300 ingleses fueron fusilados por esa razón en el Somme!). Desde luego nada que ver con los "300" de Esparta y el mítico paso de las Termópilas.


Aunque no me declare patriota, como decía una amiga mía: "me duele mi País". Me siento ahora como un soldado condenado a la trinchera, que tiene como única elección el campo de batalla por un lado, y el paredón de fusilamiento por el otro, y como mejor alternativa, quedarme quieto en la trinchera a ver si el obús de trilita le cae a otro encima (como en Johnny cogió su fúsil), pero hoy a mi no, mañana ya veremos.

El otro día, al rellenar un formulario de internet tenía que poner cuál era mi profesión, no encontré ninguna casilla que me gustará realmente y escogí la de otros, y allí puse de profesión "CIUDADANO".


3 comentarios:

  1. "(...) millones de OBUSES y granadas lanzados en esos campos (...)"

    Pues sí que fue cruel aquella guerra, sí...

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ob%C3%BAs

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  2. "Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir"... ¿11 palabras?

    Si quieres dar caña hay que afinar más el lápiz, compañero.
    Un saludo del mismo anónimo de antes.

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    1. No pretendía dar caña, porque no vale para nada, solo vale cumplir con tus deberes ciudadanos y lo que votas en las elecciones, y hasta eso lo tengo en duda. Pero algo de razón tienes, afilaré un poco, aunque sea por hacer "estilo".

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