miércoles, 12 de octubre de 2011

GAME OVER (fin de juego)



Ya he vendido mi bicicleta, esa estupenda Spec EPIC del 2009, el accidente de mayo en el Soplao ha tenido consecuencias más allá de las físicas. Con este episodio se acabó la partida, así que para seguir jugando habré de empezar un tiempo nuevo con otro marcador. Esto me ha recordado a los juegos de los marcianos o los petacos de los bares de cuando era niño, aquellos menajes tan enigmáticos: "tilt", "tray again", "press start", "game over"... Esto me ha impulsado a escribir algo sobre lo que siento en estos momentos, que para eso son los blogs, ¿no?

La bici se la ha quedado Piru, un antiguo compañero de aventuras ciclistas, de los inicios del mountabike (hizo conmigo el Festibike del 2002 y todo), y que aparece en alguna de las fotos de mi entrada "aventuras de MTB". Le he vendido siguiendo el simple precio del 50% sobre las cosas usadas, y sin más negociar (que vulgaridad hablar de dinero), casi no me ha dado tiempo de limpiarla el barruzo que aún tenía del Soplao, ni de probarla, mi pie no me deja aún. Al menos Piru disfrutará de una máquina como esa, cosa que yo no puedo hacer.

TILT

En este tiempo de recuperación he pasado malos ratos, algunos con gran frustración personal, y por eso pienso que ahora no me merece la pena correr el riesgo de una recaída, y menos aún después de acumular ese rédito negativo. Después de tres meses de muletas, más los que vengan de rehabilitación (y ya van camino de cuatro desde que me retiraron la escayola), ha llegado el momento de aceptar que estas cosas no pasan sin más, ni en el plano físico, ni en el otro, lo que he de descubrir es que hay detrás.

Todavía tengo cercano el recuerdo de ese momento en él que le dije al médico del Soplao que me encontraba mareado, porque mi tobillo miraba hacia un sitio y el resto de mi pierna hacia otro, y que para mi fue un impacto, porque entendí lo que se me venía encima. Muchos días pienso que como pude llegar hasta allí pedaleando desde Los Tojos y sin apoyar el pie en el pedal, todavía hice 5km encima de la bici, aunque fueran de bajada o en llano, supongo que por la adrenalina de llevar 135km de ruta. Fractura del peroné, fisura en la tibia, rotura en la sindesmosis (desgarro de la membrana interósea, rotura en dos ligamentos, esguinces en otros tres), el cartílago...

Recientemente me han dado los resultados de la resonancia última, después de cuatro meses desde el accidente, no son malos, pero confirman que la lesión requerirá su correcto periodo de recuperación. Con una edad dentro de la cuarentena, la capacidad de regeneración del cuerpo es algo menor que cuando teníamos 20 años, y eso alargará el tiempo antes de poder volver a practicar con garantías el ciclismo o cualquier otra actividad con cierto dinamismo, vamos, aquello que mola. Solo me están permitidas la piscina y la bici estática, y eso mientras que la tendinitis del hombro no vaya a más (por culpa de las muletas o lo que sea), que también ahí me han atacado los males. No me quejaré, aún podré gastar algo de adrenalina, aunque sea encerrado entre paredes.

De todas, formas no alcanzo a interpretar en toda su amplitud el informe de la resonancia que me hicieron en la Clínica CEMTRO, los médicos sabrán que hacer, para algo tenía que servir el seguro federativo y poder acudir a un lugar de confianza, y aunque te curan igual que en los demás hospitales ibéricos, el asunto allí ha sido ágil y me he sentido bien atendido. A pesar de ello, en los primeros días no acertaron con el diagnóstico, ya que el día en que me retiraron la escayola estuve apunto de entrar a quirófano, y eso después de más de 40 días inmovilizado... Bueno, a pesar de las incertidumbres iniciales, que tardaron en disiparse varias semanas más aún, el asunto parece que se ha enderezado poco a poco, y con esfuerzo y paciencia el progreso ha sido satisfactorio en su mayor parte.

El médico traumatólogo cree que quedará alguna secuela aunque ahora no se pueda evaluar. La resonancia habla de una lesión osteocondral del astrágalo y los trabérculos que me tiene escamado, no comprendo su alcance, ni como evolucionará, porque es de esas cosas que pueden tener consecuencias (¿osteocondritis?... uff, me aterra esa posibilidad, ojalá que no, porque es irresoluble). Osea, que quedar igual que antes, eso, no será, solo del correr como rutina de ejercicio me tengo que olvidar for ever, asi como cualquier otra actividad dinámica donde haya carrera o saltos, la integridad del cartílago que me queda sano lo exige, y no hay alternativa (siempre me quedará la elíptica de los gimnasios o la "wii fit", o que las células madre del futuro hagan magia).

resonancia Junio
resonancia octubre

El médico rehabilitador también dice que me lo tome con calma, que la vuelta a la actividad ha de ser lenta y muy progresiva, que hay que ser conservador. Otra vez el argumento dichoso: ya no somos jóvenes para tener prisas. Como ya sabía, esto de los ligamentos es un coñazo, mucho peor que lo de los huesos.

Esto de la rehabilitación siempre resulta duro, uno hace todos los ejercicios que le mandan, todos los días, en la clínica, en la piscina y en el gimnasio, y las molestias y dolores remiten a una velocidad tan baja, que algunos días pienso que voy hacia atrás. Me esforzé mucho al principio para poderme ir de vacaciones y para recuperar la actividad lo antes posible, y al final me tuve que quedar en Madrid con más rehabilitación. Es inevitable pasar la experiencia de la rehabilitación, porque es camino que se ha de recorrer en solitario, y donde esfuerzos y dolores van unidos de la mano. El problema es que el éxito siempre es incierto hasta el final, ¿y donde estará el final me pregunto yo? pues ya llegará, pero vamos, que ya llevo más de cinco meses persiguiéndolo. El caso es que el estrés autoimpuesto para recuperar esa vida anterior me ha agotado mentalmente, y creo que es mejor aceptar el pasar página antes de acabar hastíado y sin ganas de nada.


BONUS

Sin duda que habré de seguir trabajando mis ejercicios de terapia, no queda otra. Al menos la movilidad del pie si mejora, y eso lo noto, aunque también sea lentamente. Lo que pasa, es que solo cuando se ha sufrido un problema de estos se puede entender lo que cuesta recuperar la normalidad y cuantas barreras hay que ir superando en este camino, y eso que mi lesión ha sido "menor" comparada con lo que ocurre a otra gente, con las motos, los coches...

No obstante, ningún dolor físico me ha atacado de forma chunga en estos meses, pastillas y paciencia obran milagros (salvo un dolor de muelas horrible cuando estaba con la escayola), así que habré de sentirme dichoso por esta bondad, suerte relativa claro.

INSERT COIN

Por otro lado, también durante la baja, he descubierto que durante mi ausencia laboral han ocurrido cosas en mi trabajo, de esas que piensas no ocurrián con tus "compañeros" de trabajo. Error, ahora he de cargar con una carga que antes no tenía, como si no fuera ya suficiente con sortear a jefes y compañeros por una lesión causada en la bicicleta, esos reproches y chanzas de algunos... !haberte quedado en el sofá con un libro¡, ahora estoy así, en el sofá.

TILT (otra vez)

Una de las cosas que he lamentado en este tiempo, es una cierta decepción con el mundillo de la bicicleta, la grupeta ciclista siempre ha presumido de compañerismo y fraternidad, y sin embargo no lo he percibido del todo así en estos meses de horas bajas. Siento particular decepción de mi club (a pesar de vestir sus colores el día del accidente), insigne club que se tiene por ser el más grande e importante del MTB madrileño, tal vez si en tamaño, pero en otros aspectos... He acabado por pensar que eso de la "grupeta" y del "maillot" no valen de mucho. En estos meses álgidos para la temporada del MTB, he tenido la sensación de que algunos estaban más preocupados en atender sus rutas y competis mountainbikeras que en mirar hacia atrás, y ver si alguno no venía en el grupo... !Sálvese quien pueda...¡

Personalmente no creo haber sido egoísta encima de la bicicleta, siempre he compartido generosamente mi afición, y he colaborado cuando se me ha necesitado, por eso me cuesta aceptar esto como un cierto fracaso personal, por lo que dice de uno mismo y por lo que vales para los demás.

No todo el mundo se ha comportado igual, pues Si he tenido esa solidaridad por parte de otros compañeros, los más cercanos y fiables, y ahí queda luz por la que continuar en esta afición, que tanto tiene de compartir la vivencia dentro del grupo. El caso es que hay que seguir hacia adelante, porque algún día espero poder volver a la bicicleta, y habré de reencontrarme con toda la gente de nuevo, ¿a ver sino con quien voy a compartir la rueda?

Como dice una amiga mía: "hay que mirar a los buenos e ignorar a los malos, las personas mediocres solo hacen a uno mismo ser más mediocre aún", y es que es cierto aquello de que los malos pensamientos solo producen ideas malas.

GAME OVER

Alguien, conociéndome, diría que estoy aturdido por no poder montar en bici tal y como hacía antes, pero se equivocaría, estas lesiones son trances que van mucho más allá que el propio deporte (deporte entendido como ocio y entretenimiento), porque afectan en todos los órdenes del ritmo de vida, en tu casa, en tu trabajo, en tu familia, cada espacio se ve sometido a esta circunstancia transitoria, pero que has de pasar hasta la curación. Mi casa no estaba preparada para las muletas, como yo tampoco lo estaba. Mi familia y algunos amigos han tenido que dedicar una atención extra hacia mi mientras he quedado inmovilizado o restringido en mi capacidad de hacer casi cualquier cosa. Mi trabajo también se ha quedado detenido, a veces esperando mi retorno para sacar adelante asuntos que nadie iba a resolver por mi durante la baja.

La verdad, la bicicleta es el menor de los problemas, el menos trascendente, el más sustituible, al fin y al cabo hay muchas otras cosas que hacer en la vida durante los momentos de ocio, y no solo deportivas. A pesar de ello, sigo recordando todos esos parajes a los que he llegado con la bicicleta, y esa emoción compartida con mis compañeros en cada una de esas aventuras, inolvidable.

No podía faltar esta imagen clásica de los petacos, que no sabía donde insertarla ya que esta vez no me han "cantado" partida:

En resumen, que esto de la bicicleta me ha causado cierta desafección, que yo no esperaba, y es por eso que ahora tengo otra actitud. No se si compensan todos esos extraordinarios momentos que se disfrutan en el campo y la montaña, si luego has de experimentar estos avatares y pagar este ingrato peaje, pero esa es la esencia de la vida misma. Pienso que es necesario tomar un tiempo de reflexión antes de seguir hacia adelante como si nada hubiese pasado, y meditar hacia donde ir en el futuro.

No obstante, cerraré de buen ánimo este capítulo para poder iniciar el siguiente con una sonrisa...





3 comentarios:

  1. Madre mía, no llegué a saber nunca el alcance de aquella caída en el Soplao. Pues si que has estado jodido y ya lo siento, porque pocas personas vivían la bici con la intensidad tuya. No quiereo pensar cómo debió ser la caída para dejarte la pierna así, uffff. Miguel Ángel, espero que te recuperes lo antes posible y que vuelvas por tus fueros... Igual que tú necesitas al ciclismo, hay una parte de este deporte que necesita de gente como tú. Un abrazo, Pablo.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Pablo, espero volver algún a encontrarte en ruta.

    ResponderEliminar
  3. Compi,se que algún día volverás al ruedo y te estaré esperando. Lo sé porque lo llevas en la sangre.........Un abrazo muy fuerte y cuidate!!!

    ResponderEliminar